En primera persona
Uno de los mayores miedos a la hora de pasar por quirófano es esa incertidumbre que nos genera no saber como será el postoperatorio. ¿Habrá dolor? ¿Tardaremos mucho tiempo en volver a nuestra vida normal? ¿Tendremos que coger vacaciones? Hablamos con una paciente para conocer mejor su experiencia.
En el caso de la rinoplastia preservadora, la utilización de una técnica mínimamente invasiva permite que la recuperación sea mucho más rápida y que podamos volver a la vida normal en poco tiempo. Pero para saber como se vive en primera persona nos hemos entrevistado con Ainara, una de las pacientes del doctor Camilo Betancourt cuyo antes y después podréis encontrar en Instagram.
-¿Cómo llegaste hasta Camilo?
Una conocida de mi madre le habló de él. Yo siempre había pensado en operarme pero necesitaba poder confiar plenamente en el médico.
-¿Qué hizo que te decidieses a operarte con el?
Lo que más, su trato con el paciente. Nos confundimos de día de primera consulta y aún así nos atendió muy amable, explicándonos todo e incluso me hizo el vídeo en 3D de como quedaría. Esto me permitió hacerme una idea muy aproximada de como sería el resultado final. Y resulta muy tranquilizador porque en una operación así vas un poco a ciegas y con miedo de que el resultado pueda ser artificial o te cambie por completo la cara. Yo antes de conocer a Camilo no sabía que era posible hacer una simulación tan precisa.
-¿Qué miedos tenías?
Sobre todo a la anestesia general, porque nunca me habían operado de nada y esta iba a ser mi primera vez en un quirófano. Pero el doctor Betancourt me dedicó todo el tiempo necesario para explicarme el procedimiento y fue muy tranquilizado. La experiencia en quirófano fue buena y me desperté muy bien tras la anestesia.
-¿Cómo fue el post?
Muchísimo mejor de lo que me esperaba, pensé que me saldrían hematomas por los ojos pero al final apenas. Lo peor fue la primera noche ya que no podía respirar bien y estaba incómoda con la férula, pero no tuve ningún dolor. A los 7 días me quitaron la férula y aunque estaba un pelón inflamada en seguida pude hacer vida normal. Los primero 7 días te encuentras muy bien y el único impedimento para seguir con tu rutina de siempre es que llevas una férula puesta. ¡Pero una vez te la quitan ya está!. No fue nada traumático, no tuve en ningún momento dolor y además durante los primeros días el equipo de Camilo resolvía mis dudas sin problema. Cuando sabes que están pendientes de ti es todo mucho más fácil. Te sientes arropada y segura.
-¿Cómo te ves ahora? ¿Cómo te ven los demás?
Lo que más me gusta es que la gente que sabe que me he operado me ve súper natural, como si fuera mi nariz de toda la vida y sinceramente me encanta el resultado, además pasan los meses y cada vez está mejor, más natural si cabe.